Cómo afecta la disfunción eréctil a mi autoestima

Efectivamente, una de las partes que puede verse afectada en un hombre cuando padece disfunción eréctil es su autoestima. La autoestima es, la evaluación que la persona hace de sí misma. Esa evaluación puede ser realista, optimista, o pesimista. Es decir, las características de la persona, las conductas que realiza y las decisiones que toma, son evaluadas por la propia persona. Si a esta, le han salido bien las cosas, es fácil que piense: “Qué bien lo he hecho”, y puede tener sentimiento de orgullo hacia sí mismo.

Sin embargo, si no le han salido las cosas como esperaba o deseaba, lo más probable es que aparezcan pensamientos negativos acerca de la evaluación de la conducta que ha realizado, del tipo, “no sé si soy capaz”, “no voy a poder hacerlo” o, “yo no valgo para esto”.

En cualquier caso, un resultado no deseado, es fácil que vaya acompañado de un sentimiento de frustración y desanimo.

En este sentido es cierto que, el hombre, tiene que hacer un esfuerzo para prevenir que baje su autoestima. Además, en el género masculino, el tamaño de la erección, la duración de la misma, etc…, ha estado histórica y culturalmente asociado a la virilidad, y al placer. Aunque en muchos casos el placer que experimenta el hombre en la relación sexual, no tienen que ver con el tamaño de erección, social y culturalmente, a nivel inconscientemente lo tiene asociado.

Por lo tanto, es fácil que la cadena de pensamiento sea: no he conseguido una erección, no valgo, mi pareja no me va a querer.

Los casos, en lo que más vulnerable puede sentirse el hombre viendo peligrar la autoestima, son aquellos en los que la pérdida de erección está relacionada con la ansiedad que padece la persona, sobre todo, por miedo a la consecuencia del padecimiento de la disfunción eréctil.

Este miedo a las consecuencias, puede apuntar en dos direcciones:

– Una tiene que ver con miedo a no poder satisfacer las demandas sexuales tanto de la pareja, como de uno mismo. Por ejemplo, miedo o preocupación por no poder llevar el ritmo deseado en el coito, por no durar el tiempo suficiente, por no poder alcanzar el orgasmo coital, etc. Como denominador común el hombre vive una sensación de frustración por no poder tener lo que desea o lo que cree que la pareja espera o desea de él. Esta sensación de frustración, va acompañada de un sentimiento de incapacidad, y es éste el que puede tocar la autoestima, haciéndola bajar desde poco, hasta considerablemente, depende de cada caso. La autoestima de cualquier persona es vulnerable ante todo sentimiento de incapacidad.

– El otro componente es el miedo al rechazo. Aquellos hombres que pueden llegar a pensar que no son lo suficientemente hombres por padecer disfunción eréctil, que sus parejas les van a ridiculizar, que sientan que su pareja le pueda abandonar, pueden desarrollar un sentimiento profundo de inseguridad que afecte de forma importante a su autoestima. Asimismo, esta inseguridad, contribuirá sin duda al mantenimiento de la disfunción eréctil.

Sin embargo, si el hombre es plenamente consciente de que la disfunción eréctil es una situación que se puede solucionar, y toma las medidas adecuadas para ello. Si sabe que su valor como persona y como hombre, no depende del tamaño o duración de su erección, y que puede disfrutar de sus encuentros sexuales aunque no siempre tenga en todos los encuentros el nivel de erección que le gustaría tener.

Y, sobre todo, es consciente de que una relación sexual es mucho más amplia que el coito, y que, la relación de pareja aún más, no tiene porque ver afectada su autoestima por un episodio o época de disfunción eréctil.