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A veces pasa

Todo lo que debes saber sobre la disfunción eréctil

¿Cuáles son los principales problemas sexuales y urológicos de los hombres en el mundo occidental?

¿Cuáles son los principales problemas sexuales y urológicos de los hombres en el mundo occidental?

– Las alteraciones de la erección (disfunción eréctil) y de la eyaculación.

– Afecciones de la próstata, (crecimiento benigno prostático y cáncer de próstata).

Además, estas alteraciones y enfermedades cada vez se acentuarán más por el envejecimiento progresivo de las sociedades occidentales.

La disfunción eréctil (DE) 

El no lograr una rigidez del pene suficiente como para lograr la penetración vaginal o que esta rigidez no se mantenga un tiempo suficiente es lo que se denomina disfunción eréctil (DE).

Todos los hombres pueden tener dificultades ocasionales referidas a su erección que se suelen solucionar sin tratamiento. Pero cuando la disfunción eréctil se mantiene en el tiempo es cuando hay que solicitar ayuda médica.

La disfunción eréctil es muy frecuente en los hombres adultos. Hasta hace poco tiempo, se pensaba que era un problema psicológico, que “estaba en la mente”, pero ahora se sabe que en la mayoría de los hombres y sobre todo a partir de los 50 años el problema es orgánico.

La disfunción eréctil se puede considerar como un indicio de enfermedades cardiovasculares, por tanto hay que prevenirla y tratarla médicamente.

“La disfunción eréctil se considera como un marcador de riesgo de posibles efectos vasculares futuros”.

Disfunción eréctil y alprostadilo

Para que el pene logre una erección de calidad es preciso que funcionen adecuadamente todos los elementos que son necesarios para lograrla: neurológicos y vasculares. Pueden generar disfunción eréctil enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial, ateroesclerosis (producida por el aumento del colesterol, tabaquismo, sedentarismo u obesidad), la toma de medicaciones para controlar la hipertensión arterial o antidepresivos, cirugías por cáncer de próstata, niveles bajos de testosterona…

Ante cualquier problema de disfunción eréctil, lo mejor es solicitar ayuda médica, donde se harán los estudios necesarios o se derivará al especialista, como es el caso de los urólogos habituados a tratar la disfunción eréctil.

Eyaculación precoz. Nuevas perspectivas ante un antiguo problema.

La eyaculación precoz es la alteración sexual más frecuente en los hombres, afectando según las diferentes estadísticas, del 25 al 40% de ellos. Muchos presentan una eyaculación precoz en algún momento de su vida sexual. En casos extremos el hombre eyacula antes de penetrar a su pareja o momentos después de realizada.

Sexólogos y terapeutas sexuales saben que la eyaculación precoz determina frecuentes problemas emocionales, tanto al hombre como a su pareja, afectados por el repentino cese del acto sexual.

Causas de la eyaculación precoz: En una relación coital, la excitación del hombre va aumentando gradualmente, llegando a la fase denominada “meseta”. A partir de ahí, de una forma “más o menos” controlada se llega a la eyaculación. El hombre con eyaculación precoz no puede permanecer en la fase de “meseta”. Se excita con rapidez y esto conlleva una eyaculación prematura e involuntaria.

En algunos casos la eyaculación precoz es un signo de una afección psicológica (ansiedad, impaciencia, depresión, estrés…), emocional (inseguridad, sensación de culpabilidad…) u otras causas (deficiente educación sexual, presión por parte de la pareja, dificultad en controlar los estímulos…). También pueden existir causas orgánicas (infecciones de la uretra o de la próstata).

La eyaculación precoz es frecuente en la adolescencia o cuando se inician las relaciones sexuales, pero con la práctica los hombres suelen aprender a mejorar su control eyaculatorio. 

Afecciones de la próstata. Crecimiento benigno.

Todos los hombres pueden tener a lo largo de su vida problemas con su próstata, en especial a partir de los 50 años.

La mayoría de los hombres han oído hablar de la próstata, pero son pocos los que saben localizarla dentro de su cuerpo y explicar sus misiones:

– La glándula prostática forma parte del sistema reproductor masculino y su función principal es producir un fluido que forma parte del líquido seminal. Este es el que transporta a los espermatozoides en la eyaculación.

– La próstata se encuentra situada alrededor de la uretra, justo por debajo del cuello de la vejiga urinaria.

– La glándula prostática crece a partir de la pubertad, pero más rápidamente a partir de los 40 ó 50 años. Este aumento del tamaño que sucede con la edad se conoce como Hiperplasia Benigna de la Próstata (HBP).

– Este incremento de volumen prostático puede obstruir el orificio de salida de la vejiga, haciendo que la micción pueda ser difícil y dolorosa.

– La hipertrofia prostática benigna aparece en el 40% de los hombres mayores de 60 años y en el 80% de los hombres entre 70 y 80 años.

– Hay una serie de síntomas y signos que indican el crecimiento prostático:

· Aumenta el número de veces que es necesario orinar.

· Disminuye la fuerza habitual del salida y se presenta un goteo al terminar de orinar.

· Hay una necesidad urgente de orinar y es preciso hacer mayor esfuerzo para iniciar la micción.

· Después de orinar se tiene la sensación de que aún queda orina en la vejiga. 

Cáncer prostático. Diagnóstico y tratamiento.

Existe una relación directa entre la aparición del cáncer de próstata y el incremento de la edad, y en autopsias practicadas se ha visto que de cada 100 fallecidos a los 90 años, unos 65 tienen cáncer de próstata, pero que este casi nunca ha sido la causa de la muerte del hombre.

Ante la sospecha de cáncer de próstata, el urólogo practica una biopsia transrectal. Esta no es nada dolorosa y habitualmente se realiza con el enfermo sedado.

Actualmente hay determinadas pruebas que le hacen al urólogo sospechar que pudiera existir un cáncer prostático. La más fiable y más utilizada es la medición del Antígeno Prostático Específico (P.S.A.). Pero el P.S.A. no siempre es indicador de cáncer de próstata, ya que se puede elevar en todos los procesos infecciosos e inflamatorios que afecten a la glándula prostática.