Técnicas de relajación como recurso para la disfunción eréctil

Si la disfunción eréctil es provocada, en la mayoría de los casos, por factores psicológicos, y uno de los factores psicológicos presentes es la ansiedad en las relaciones sexuales, es imprescindible que dentro del tratamiento se incluyan técnicas de relajación de reducción de la ansiedad. Aprender a manejar la ansiedad y la respiración durante el acto sexual es fundamental para que la disfunción eréctil no se dé.

Si se tienen en cuenta las fases de la respuesta sexual en el hombre para que la erección se mantenga, tiene que darse primero la vaso-congestión genital del pene. Esta respuesta, se produce en la fase de excitación, y lo que ocurre es, que los tejidos eréctiles del pene, se llenan de sangre obteniéndose así la erección. Pero, para que esto se dé, tiene que estar activado el sistema nervioso parasimpático, que es el que se encuentra activo en estado de relajación. Si la persona se encuentra ansiosa, tendrá activado el sistema nervioso simpático, el cual bloquea la vaso-congestión del pene. Por tanto si el hombre está muy ansioso la vaso-congestión genital no se da y como resultado se produce una pérdida de erección.

El hombre tiene que estar relajado y sin miedos antes de iniciar relaciones sexuales, para ello, es fundamental que se entrene en técnicas de relajación. El ritmo de su respiración es un indicador claro de lo nervioso que está. Si el hombre está sobre-respirando al inicio de la relación, es decir, cogiendo más oxígeno de lo que el cuerpo necesita, generará más síntomas de ansiedad que bloquearán su respuesta sexual. Se tiene que tomar conciencia del ritmo respiratorio para que éste pueda regularse de una manera adecuada. Con solo observarlo, sin que haya pensamientos que interfieran, el propio sistema regulatorio del cuerpo ajustará el ritmo adecuado que se necesita para estar más relajado.

Las técnicas meditativas enseñan a que uno sea observador, deje los pensamientos que interfieren a un lado y tome conciencia de cómo respira para así poder cambiarlo. Cuanto más se intenta controlar el estado de ánimo previo al acto sexual más presión el hombre ejerce sobre sí mismo y, como consecuencia, más nervioso se pone. Las técnicas meditativas ayudan a observar la relación entre presión y ansiedad, lo que facilita que haya una mayor motivación para dejar de auto-presionarse y así estar más relajado. Otra ventaja de las técnicas meditativas es que favorecen que se dé un mayor abandono y un dejarse llevar en las relaciones sexuales que harán que la ansiedad pase a un segundo plano y la excitación sexual se mantenga hasta el final.

Otras técnicas importantes a tener en cuenta son la relajación muscular de Jacobson y la respiración diafragmática.

La relajación muscular consiste en aprender a relajarse de forma progresiva haciendo un recorrido por todos los grupos musculares del cuerpo. Para ello hay que tensar primero cada grupo muscular para luego ir aflojándolo. Se va creando así un estado de relajación cada vez más profundo. Si el hombre practica este ejercicio tumbado con una duración aproximada de 15 minutos, una vez al día, acostumbrará al cuerpo a estar más relajado y así no tensarse con tanta facilidad cuando tenga que mantener relaciones sexuales.

Por último, la respiración diafragmática consiste en respirar más despacio y más profundamente para así alcanzar un ritmo respiratorio que reduzca los síntomas de ansiedad. Esto ocurre porque aprendemos a controlar que la entrada de oxígeno en sangre sea proporcional a la salida de dióxido de carbono. Cuando esto ocurre la sangre no se vuelve alcalina y así se logra que no se den sensaciones físicas propias de la ansiedad. Si el hombre practica este tipo de respiración cada vez que se acuerde, será más fácil que controle el ritmo respiratorio antes de mantener relaciones sexuales y así estar más relajado impidiendo problemas de erección.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, queda claro que la ansiedad tiene mucho peso en la disfunción eréctil y que parte importante del tratamiento tiene que ir dirigido a ofrecer técnicas que reduzcan y regulen los síntomas de ansiedad.